Para disfrutar los contenidos de Clarín es necesario que actives JavaScript en tu navegador.
La morosidad en los créditos al sector privado volvió a subir en diciembre y cerró 2025 en 5,5%, según informó el Banco Central (BCRA). El dato marca un alza de 0,3 puntos en el mes y confirma una tendencia ascendente que se viene consolidando en la segunda mitad del año, en un contexto de fuerte expansión del financiamiento.
El deterioro es más visible en los hogares. La mora en los préstamos a las personas trepó a 9,3%, tras aumentar 0,5 puntos porcentuales en diciembre, impulsada principalmente por los créditos personales y los prendarios. En cambio, en las empresas el ratio de irregularidad se ubicó en 2,5%, con un incremento más moderado, de 0,2 puntos.
El salto en los créditos personales no es un fenómeno aislado. A lo largo del año, el crédito al sector privado creció con fuerza -36,9% real si se combinan pesos y dólares- y el financiamiento a familias ganó peso dentro del balance de los bancos. Esa expansión también elevó la exposición al riesgo en los segmentos más vulnerables de la población.
En términos históricos, el nivel de mora todavía se ubica por debajo de los picos observados en crisis anteriores, aunque la situación es grave por fuera de las entidades no bancarias, donde la irregularidad llega al 22,8%.
El ritmo de aumento de los problemas de las familias para pagar sus deudas encendió luces amarillas en el sistema, especialmente en las líneas de consumo, donde el impacto de tasas de interés aún elevadas, la inflación y la falta de recomposición de los salarios presiona sobre la capacidad de pago.
Esto ocurre mientras el crédito a empresas y familias pasó a representar 43,9% del activo total de los bancos, desplazando al financiamiento al sector público, estrella durante el gobierno de Alberto Fernández, dada la estabilización económica con baja de la inflación que impulsó la gestión de Javier Milei.
Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín