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Grupos de manifestantes que rechazan el cierre de la empresa de neumáticos Fate cortaron esta mañana el tránsito sobre el acceso Tigre, en la ruta Panamericana, donde agentes de Gendarmería Nacional montaron una guardia y se acercaron a la protesta para pedir que liberen el tránsito. Una hora después del inicio de la protesta, al menos dos carriles habían quedado despejados y la manifestación se ubicó en la parte lateral de la autopista.
La protesta se instaló en el cruce de la calle Uruguay, a la altura de la localidad de Virreyes, en el norte del Gran Buenos Aires, a pocos metros de la sede de Fate.
En apoyo a los 920 despedidos de Fate se plegaron a la manifestación representantes sindicales de otras empresas en conflicto, como Georgalos y Lustramax, además de docentes con remeras y carteles del Suteba y dirigentes de partidos de izquierda, dado que muchos de los delegados de los gremios del sector forman parte de esas agrupaciones.
Con banderas y pancartas, los manifestantes se ubicaron desde las 7:30 en el tramo del Ramal Tigre de la Panamericana que va hacia la Capital Federal lo que impide la circulación vehicular hacia la ciudad de Buenos Aires.
Frente a ellos, la Gendarmería Nacional instaló una férrea barrera de agentes pertrechados con escudos, cascos y su uniforme antidisturbios para impedir que avancen más allá del sitio elegido para la protesta.
Desde ese sitio, uno de los delegados convocó "a todos los trabajadores y trabajadores a resistir esta reforma y a pelear por sostener cada puesto de trabajo y cada derecho que se ganó con lucha".
Los manifestantes se pronunciaron también duramente contra el proyecto de reforma laboral que presentó el gobierno de Javier Milei y que está previsto que esta tarde se comience a debatir en la Cámara de Diputados ya con algunas reformas.
"Los que nos quedamos en la calle vamos a tener que comer de la basura, no podemos tolerar este atropello, no nos pueden echar con un papelito de la puerta", dijo uno de los trabajadores de Fate despedidos sorpresivamente este martes. Y, remarcó: "Nos negamos a comer de la basura por eso tenemos que estar acá todos los trabajadores con un paro activo para voltear esta reforma esclavista de Milei y las patronales como están demostrando con lo que están haciendo en Fate".
En tanto, en los alrededores de la planta de Fate en la calle Blanco Encalada al 3300 en Virreyes eran pocos los trabajadores que quedaban en protesta, luego de que la justicia emitiera en la tarde de ayer la orden de desalojo.
La medida fue dispuesta por el Juzgado de Garantías 4 que ordenó "el inmediato desalojo y lanzamiento del inmueble" que estaba ocupado por los trabajadores "y su consecuente restitución a favor de sus titulares".
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