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El lado B del cierre de Fate: el "efecto cascada" y los 2.500 puestos de trabajo que ahora pueden correr peligro

hace 14 horas en clarin.com por Clarin.com - Home

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El lado B del cierre de Fate: el "efecto cascada" y los 2.500 puestos de trabajo que ahora pueden correr peligro

El temblor que generó el cierre de Fate tiene un impacto muy fuerte. Se trata de una de las empresas más icónicas de la industria nacional, con ocho décadas de vida, pero además el ruido que se genera tiene que ver con los 920 trabajadores que este lunes recibieron la noticia de que se habían quedado sin empleo.

El impacto del cierre de la compañía de Javier Madanes Quintanilla posiblemente no termine en lo que ocurra directamente allí, sino que además puede tener un “efecto cascada”, sobre una red de proveedores que, sin Fate, puede ver muy complicado su futuro.

Según los últimos informes técnicos del Centro de Estudios para la Producción XXI (CEP) y relevamientos de la Unión Industrial Argentina (UIA), la fabricación de neumáticos posee uno de los multiplicadores de empleo más altos del país, y llega nada menos que a entre 2,1 y 2,8. Esto significa que por cada puesto directo en la línea de montaje, se sostienen casi tres empleos adicionales en la cadena de valor.

Traducido sobre la base del caso Fate, la caída de este "gigante del caucho" puede poner en juego, en promedio, cerca de 2.500 trabajadores indirectos, generando serios problemas en Pymes metalúrgicas que proveían matricería específica, hasta servicios de logística pesada y mantenimiento de ingeniería.

En muchos casos, estas empresas basan casi el 100% de su negocio en una industria –Fate, en este caso-, y no tienen capacidad de reconversión inmediata.

Esta vulnerabilidad ya venía siendo monitoreada por la Unión Industrial Argentina (UIA). En su “Monitor de Desempeño Industrial” de noviembre de 2024, la entidad advirtió que el sector del caucho lideraba el desplome manufacturero con una caída interanual del 22,2%, una cifra que anticipaba el estrangulamiento financiero de las Pymes proveedoras, bastante antes del desenlace de ayer.

La UIA lamentó el cierre de FATE, cuestionó las importaciones chinas y reclamó "igualdad de condiciones" para competir

“Habrá un efecto y de eso no hay dudas. Todavía no podemos determinar de cuánto será ni cuándo. Todo dependerá de la estructura de cada empresa y de cómo esté apalancado su negocio”, sostuvieron a Clarín desde uno de los costados que posiblemente más sienta el “efecto Fate”.

La compleja situación de la fabricante de neumáticos no es nueva. En 2019 pidió su primer proceso preventivo de crisis y, lejos de lograr estabilizar su situación, todo se hizo cuesta abajo, por lo que volvieron a repetir el mecanismo legal en 2024. Según la compañía en buena parte esto tuvo que ver con el constante ingreso de productos del exterior, contra los que evidentemente nunca pudo competir.

En el lapso entre un proceso y el otro quedaron en el camino unos 1.000 empleados, por lo que ese goteo también fue afectando a los proveedores de Fate ya que la producción de la empresa acompañaba esa reducción, y por ende se compraba menos a terceros.

En 2019, cuando ingresó al primer proceso preventivo de crisis, la compañía fabricaba unos cinco millones de neumáticos anuales. El final de la empresa llegó con una utilización del 30% de su capacidad instalada, y con una producción de apenas 1,5 millones de unidades anuales.

“El caso Fate conmovió a todo el mundo y obviamente tiene un impacto muy grande no solo por su tamaño, sino también por lo que significa. Pero la realidad es que, sin desconocer su peso, no deja de ser un caso más de los que se vienen sucediendo y que pegaron en el nivel de empleo”, sostuvo otra de las fuentes del sector.

Javier Madanes Quintanilla decidió ponerle fin a Fate tras una serie de problemas económicos. Foto: Andrés D'Elia.

Desde el lado de los autopartistas –donde también están agrupados los fabricantes de neumáticos- también muestran el impacto que viene teniendo el sector. Juan Cantarella, presidente de la Asociación de Fabricantes Argentinos de Componentes (AFAC), explicó que en los últimos 15 años cerraron nada menos que 58 autopartistas de distintos rubros, por lo que hoy hay unas 420 empresas.

Además, dijo que hoy no se da el cierre de firmas, aunque sí se ve ya cómo “hay empresas de reposición –las que le venden sobre todo a los particulares, no a las automotrices- que ya empezaron a bajar su ritmo de producción a cambio de sumar importaciones”, lo que también tiene un efecto negativo sobe el nivel de empleo.

Matías Bonelli

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