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Milei viaja a Washington a la cumbre para Gaza: qué puede aportar la Argentina al proyecto de Trump

hace 8 horas en clarin.com por Clarin.com - Home

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Milei partió a Washington para asistir a la cumbre para Gaza: qué puede aportar la Argentina al proyecto de Trump

El presidente Javier Milei partió este miércoles después del mediodía rumbo a Washington para participar en la primera reunión de la "Junta de Paz" creada por Donald Trump para el gobierno y la reconstrucción de Gaza, un encuentro al que asistirán 27 mandatarios, pero que también contará con ausencias notables como los principales líderes europeos, que miran con escepticismo las reales intenciones del jefe de la Casa Blanca.

Milei dejará el país en un momento caliente, cuando Diputados debate la reforma laboral y hay un paro general en marcha para el jueves. Pero el viaje del presidente, el número 14 a Estados Unidos, será esta vez de pocas horas. Llega acompañado de su hermana Karina y del canciller Pablo Quirno.

El encuentro de la Junta creada por Trump será el jueves a las 10 de la mañana (las 12 de Argentina), en el edificio vidriado del Instituto de la Paz, una organización que el presidente estadounidense rebautizó colocándole su apellido delante. El mismo día por la noche Milei partirá de regreso a Buenos Aires, a donde arribará el viernes por la mañana temprano.

El jefe de la Casa Blanca había invitado a más de 60 países a sumarse al llamado “Board of Peace”, pero asistirán solo los jefes de Estado aliados con la visión del magnate para Oriente Medio, entre ellos Milei, el socio más leal en América del Sur. Las grandes potencias europeas, salvo Italia que participará como observador, han rechazado unirse a este cuerpo porque hay invitados polémicos y consideran que busca reemplazar a las Naciones Unidas.

Unos 27 países se han unido ya al board, que el presidente de Estados Unidos preside y que ha sido calificado por él mismo como “la Junta más grande y prestigiosa jamás reunida en cualquier momento y lugar". En principio fue creada para supervisar el plan de paz en Gaza, pero posteriormente se amplió con el objetivo de impulsar otros conflictos internacionales.

Además de Argentina figuran, Albania, Arabia Saudita, Armenia, Azerbaiján, Bahrein, Bielorrusia, Bulgaria, Camboya, Egipto, El Salvador, Emiratos Arabes, Hungría, Indonesia, Israel, Jordania, Kazajistán, Kosovo, Marruecos, Mongolia, Pakistán, Paraguay, Qatar, Turquía, Uzbekistán y Vietnam. La membresía permanente requiere una cuota de ingreso de 1.000 millones de dólares que en teoría serán destinados a la reconstrucción de Gaza.

El Gobierno ya ha dicho que Trump ha hecho una excepción con Argentina y que el país no pagará esa suma para integrarse. Pero más allá del refrendar el alineamiento político incondicional del presidente Milei con el jefe de la Casa Blanca, muchos se preguntan cómo podría contribuir Argentina a la reconstrucción de Gaza.

Expertos consultados por Clarín señalan que una posible participación podría ser a través del envío de Cascos Azules, una fuerza militar destinada principalmente a tareas de observación y ayuda humanitaria.

Fuentes militares argentinas señalaron a esta corresponsal que esa alternativa es posible, aunque en teoría deberían ser desplazadas bajo mandato de las Naciones Unidas y con aprobación específica del Congreso.

Otra opción podría ser el envío de Cascos Blancos, que es una fuerza humanitaria de despliegue rápido que depende de Cancillería. Desde el ministerio no hicieron comentarios sobre la posible contribución.

“Milei le debe a Trump mucho por la ayuda económica que fue un factor importante en el éxito del presidente en las elecciones de octubre en Argentina”, dijo a Clarín Manuel Superville, coronel retirado del Ejército de los Estados Unidos y ex asesor general de las fuerzas estadounidenses en Afganistán.

“Aunque Milei no tiene dinero para participar como socio permanente de la Junta de paz, sí puede participar como socio temporal por tres años y así apoyar a Trump”, dijo Superville, que hoy se desempeña como analista en seguridad y defensa.

Además, agrega, “si la Junta está dispuesta a pagar el costo de enviar fuerzas de mantenimiento de paz, entonces Argentina podría enviar tropas con esta misión como hacía en los años ‘90 cuando tenía fuerzas en varias naciones como “cascos azules” bajo mando de la ONU”.

Actualmente hay más de 200 Cascos Azules desplegados en Chipre, y varias misiones de observación en Oriente Medio, Sahara Occidental, Kosovo, República Centroafricana e India y Pakistán.

Indonesia, que forma parte del Board, dijo que se preparaba para enviar “miles de tropas” a Gaza para una misión de mantenimiento de la paz.

Se esperaba que el organismo creado por Trump supervisara el alto el fuego entre Israel y Hamas en Gaza, pero su carta constitutiva otorga a la Junta un mandato global y amplio y los analistas afirman que Trump está intentando crear un rival de las Naciones Unidas con la excusa de la reconstrucción de ese territorio. Trump tiene planeado construir allí edificios, torres lujosas y centros de datos.

“Trump ha dicho abiertamente que la Junta de paz podría reemplazar a la ONU. Esto sugiere fuertemente una ambición de crear una estructura de gobernanza internacional paralela alineada con las preferencias de Estados Unidos”, advirtió Superville. “Un organismo liderado por Estados Unidos sin restricciones de veto, sin la Asamblea General y con membresía determinada por Trump implica efectivamente un nuevo orden internacional”.

Para lan McPherson, profesor de Historia y Director del Centro para el Estudio de la Fuerza y la Diplomacia, de la Universidad Temple, “la Junta de Paz está rodeada de misterio, y todos los observadores deberían desconfiar de ella solo por esa razón”, dijo a Clarín.

“Trump, como presidente, controlará a casi todos sus miembros y decisiones, convirtiéndola en un instrumento de sus ambiciones personales. Y si bien la "Junta de Paz se formó tras la firma del alto el fuego en Gaza, su objetivo no es mantener la paz, sino, aparentemente, elaborar un plan de desarrollo inmobiliario que probablemente beneficiará a quienes pagaron mil millones de dólares para formar parte de ella. Por lo tanto, parece que es un plan de la familia Trump para recaudar miles de millones en comisiones mientras entrega territorio palestino al mejor postor”, agregó.

Respecto a la participación de Milei, el experto señaló que “Trump quiere llenar la Junta con líderes que le den legitimidad sin cuestionar ninguna de sus propuestas”.

Dana El Kurd, profesora de Ciencias Políticas en la Universidad de Richmond e investigadora principal del Centro Árabe de Washington, dijo a Clarín que “la Junta de Paz es un intento de institucionalizar la gestión autoritaria de conflictos como norma de la política internacional y una forma de socavar la ONU y sus organismos ya existentes”.

La experta agregó que “también es una forma de obtener recursos de países acusados de violaciones de derechos humanos y crímenes de guerra (como los Emiratos Árabes Unidos, implicados en el genocidio y la guerra en Sudán) y darles cobertura, a cambio de que le presten apoyo y dinero. En el caso de Gaza, se pretende mantener la soberanía palestina fuera de discusión y seguir alejando a los palestinos de un Estado o una solución que incluya su autodeterminación”.

Sobre la posible contribución argentina, señaló que “es simbólica y pretende mostrar el apoyo mundial de la extrema derecha a Donald Trump, porque dudo mucho que Argentina pague la cuota de mil millones de dólares para participar, dada su situación económica, o que tenga alguna contribución significativa en la cuestión entre Israel y Palestina”.

Paula Lugones

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