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La Unión Industrial Argentina (UIA) manifestó su “gran preocupación” ante el anuncio del cierre de la planta de neumáticos de FATE y el despido de 920 operarios. La entidad advirtió que la decisión impacta no solo en la empresa sino también en el entramado productivo asociado a esa compañía.
En un comunicado, la central fabril señaló que FATE es una compañía “generadora de empleo, tecnología y cadenas de valor locales” y remarcó que detrás del cierre de una fábrica “hay trabajadores, familias, proveedores, transportistas, pymes vinculadas y comunidades enteras que dependen de ese núcleo productivo”.
La UIA subrayó que “cada planta industrial que se apaga implica la pérdida de conocimiento acumulado, empleo calificado y entramados productivos que tardan décadas en construirse”, y vinculó el caso con la evolución reciente del empleo sectorial. Según indicó, a noviembre de 2025 -último dato disponible- la industria perdió casi 65.000 puestos de trabajo en los últimos dos años, lo que representa una caída del 5,4%.
Para la entidad, el cierre de FATE “no puede analizarse como un episodio aislado”, sino que forma parte de “un fenómeno integral donde sectores industriales enteros enfrentan situaciones de competencia internacional fuertemente distorsionada”.
En ese marco, describió a la industria del neumático como “uno de los casos más evidentes de sobrecapacidad global y prácticas comerciales desleales, especialmente provenientes de Asia”.
La organización empresaria sostuvo que la experiencia internacional muestra que “las principales economías del mundo han adoptado medidas para defender sus cadenas de valor estratégicas” frente a situaciones de dumping, subsidios encubiertos o distorsiones sistémicas.
En ese contexto, la UIA planteó una serie de condiciones que, a su juicio, son necesarias para sostener la actividad manufacturera. “La industria argentina pide igualdad de condiciones para competir”, afirmó, y enumeró como ejes un "esquema impositivo razonable, financiamiento accesible, infraestructura eficiente y un marco laboral moderno".
También advirtió que cuando esas condiciones no existen, “la apertura sin convergencia competitiva termina destruyendo capacidades productivas, empleo y conocimiento acumulado durante décadas”.
Al mismo tiempo, la entidad reconoció que el sector productivo enfrenta desafíos propios. Según expresó, la industria argentina tiene “un desafío ineludible: ofrecer a los consumidores precios y calidades internacionales”, lo que definió como el “horizonte estratégico” del sector.
Para alcanzar ese objetivo, el comunicado menciona la necesidad de un “esfuerzo conjunto” que incluya inversión empresarial, mejora continua, capacitación, modernización laboral y un entorno macroeconómico y regulatorio que acompañe la transformación. El propósito, señaló la UIA, es que “producir en la Argentina sea tan competitivo como en cualquier otro país”.
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