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En un movimiento inesperado, se le acaba de otorgar un asiento en la estratégica comisión de Acuerdos del Senado -es la responsable de tratar los pliegos de jueces, militares y diplomáticos- a la senadora peronista por Tucumán Sandra Mendoza. Ex aliada de Juan Manzur, ahora la legisladora se muestra alineada con el gobernador tucumano Osvaldo Jaldo.
Fue inesperada porque hasta ahora los senadores peronistas que articulan dentro del interbloque Popular, que comanda el formoseño José Mayans, se oponían a integrar las comisiones del Senado en rechazo a la cantidad de asientos que les asigna el oficialismo.
En la comisión de Acuerdos estaban nombrados 12 de sus 17 integrantes, todos de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR y partidos provinciales, es decir los aliados del oficialismo. Al peronismo, que sostiene le corresponden 6/7 lugares, les habían dejado 5 lugares en reserva.
Pero ahora quedan disponibles apenas 4 asientos. Esto es a raíz de que la bancada Convicción Federal, que forma parte del interbloque de Mayans, decidió desmarcarse al catamarqueño Guillermo Andrada en la comisión de Relaciones Exteriores y Culto y a Sandra Mendoza en Acuerdos.
Las designaciones de Mendoza y Andrada tuvieron una particularidad: la vicepresidenta Victoria Villarruel se negó a firmar las notas de integración.
Ambas notificaciones debieron ser rubricadas por el libertario puntano Bartolomé Abdala, presidente provisional del Senado -lo reelegirán el próximo miércoles 24 en ese puesto-, quien juega alineado con la Casa Rosada.
"Villarruel no quiso firmar las notas. Ella le quiere dar más lugares al kirchnerismo en las comisiones, y es algo que no vamos a aceptar", sostienen en la mesa política de la administración libertaria. El reparto de asientos se basa en la proporcionalidad de los bloques.
La disputa con la vice promete escalar. En el Gobierno ahora directamente amenazan con quitarle la atribución de nombrar a los integrantes de las comisiones del Senado.
El artículo 14 del reglamento de la Cámara alta establece que, en su primera sesión, "el Senado por sí, o delegando esta facultad en su presidente, nombra o integra las comisiones permanentes".
Lo que analizan en La Libertad Avanza es no delegarle más esa facultad. Quitarle ese poder y que sea el propio recinto el que tome las definiciones.
En el bloque oficialista de la Cámara alta sostienen que existe un acuerdo con los sectores aliados para que, en al menos las cinco comisiones más importantes, las configuraciones dejen en minoría al peronismo.
Tras ganar la elección en la Ciudad y ser electa senadora, Patricia Bullrich se reunió con Villarruel. Según las fuentes consultadas, aquella vez la vice le dijo a la actual jefa de la bancada libertaria: "Acá las reglas las pone el que tiene 37 votos", en referencia a que con ese número se tiene la mayoría del Senado.
"Pero ahora que con los aliados sumamos 44 y el peronismo tiene 28, a ella no le gusta más el 37", ironizan en la mesa política de la Casa Rosada.
Este miércoles hay convocada una reunión del interbloque Popular para tomar una decisión sobre qué hacer con las comisiones del Senado. El martes 24 será la sesión preparatoria en la que se designarán a las nuevas autoridades de la Cámara y debe definirse el reparto de las comisiones.
El punto es qué hacer si el oficialismo y sus aliados insisten con permitirles una representación menor a la que ellos consideran les corresponde. Algunos en el bloque sostienen que no tiene sentido sumarse a las comisiones por que lo harían al solo efecto de cumplir el "papel de forros".
"Ellos tienen la mayoría, pueden sacar dictamen sin necesidad de que estemos nosotros", sostiene un referente de la bancada del PJ. El problema es que hay varios senadores que, pese a que no tendrán peso al ser minoría, igual quieren integrar comisiones. Eso es lo que se debe definir.
En medio de esa disputa, el oficialismo da señales de que busca apurar la designación de jueces. Clarín contó que el plan de la Casa Rosada es enviar ya en marzo los pliegos de 50 jueces y fiscales de todo el país, entre ellos en los Tribunales Federales de Comodoro Py.
Los libertarios muestran especial entusiasmo luego de que lograron aprobar la reforma laboral en el Senado por 42 votos a favor y 30 en contra.
Con ese número, de lograr conservarlo, están a solo 6 votos de los dos tercios del Senado (48), la mayoría especial que se necesita para nombrar a los jueces de la Corte y al procurador General de la Nación.
Con el oficialismo envalentonado, en el Senado circula en sectores de la oposición la versión de que la Casa Rosada insistiría con el pliego de Ariel Lijo para que integre la Corte Suprema de Justicia.
Pero en el oficialismo lo descartaron. "Nadie está hablando de Lijo ni de la Corte", dijeron en La Libertad Avanza.
Javier Milei había enviado en 2024 el pliego de Lijo -y también el de Manuel García-Mansilla- para cubrir las vacantes que se habían producido con las salidas de Juan Carlos Maqueda y Elena Highton.
Tras meses de negociaciones políticas estancadas, el Gobierno los designó en comisión. Lijo no llegó a asumir porque la Corte le impuso como condición que debía renunciar como juez Federal para desembarcar en el máximo tribunal. Finalmente, el oficialismo forzó una sesión en el Senado en abril de 2025, donde ambos pliegos fueron rechazados.
En paralelo, también circula en el Senado que en breve serán designados los representantes de la Cámara alta en la Auditoría General de la Nación (AGN). Se trata de puestos muy deseados por la dirigencia política: tienen salarios millonarios y poder porque se encargan de revisar las cuentas de la administración del Estado. Sus mandatos duran 8 años.
Por el achique de su bancada, el peronismo se dispone a perder un auditor: de los dos que tenía conservará uno solo. El que asoma como candidato seguro es el ex auditor Javier Fernández, quien contaría con el aval de las diferentes tribus del PJ.
Por el oficialismo iría Santiago Viola, apoderado nacional de La Libertad Avanza y hombre de confianza de Karina Milei.
El tercer asiento le correspondería a la UCR. El que corre con ventaja es el ex senador Luis Naidenoff.
La AGN es presidida por el peronista Juan Manuel Olmos. Pero en el cuerpo de auditores de 6 miembros -tres por el Senado y tres por Diputados- el poder del PJ quedará muy atenuado: contará con dos, La Libertad Avanza con otros dos, la UCR con uno y los gobernadores aliados el restante.
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