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En simultáneo al paro general que anunció la Confederación General del Trabajo (CGT), pero con una dinámica diferente de protesta, sectores sindicales y organizaciones sociales anunciaron movilizaciones y protestas en las calles el próximo jueves, día en el que el Gobierno podría darle sanción definitiva al proyecto de reforma laboral.
Mientras la CGT convocó a una huelga general de 24 horas sin movilización hacia el Congreso, un amplio arco de agrupaciones de izquierda, piqueteros y gremios combativos decidió dar un paso más: marchar directamente contra el proyecto oficialista.
Agrupaciones como el Polo Obrero, movimientos sociales y delegaciones gremiales vinculadas al sindicalismo combativo confirmaron que reeditarán la protesta del miércoles pasado frente al Congreso, cuando el proyecto obtuvo media sanción en el Senado. Durante esa movilización se registraron graves incidentes con detenidos y heridos.
Diversos gremios —entre ellos la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y sindicatos del sector aceitero— anunciaron paros sectoriales con marcha al Congreso, adelantándose a la decisión de la CGT, que eligió un estilo más moderado de protesta sin movilización hacia la Legislatura.
Las diferencias entre las organizaciones sindicales se profundizan no sólo en la forma de protesta, sino también en la crítica central a la reforma laboral.
Mientras que la CGT decidió un paro con alto impacto en el transporte público para la jornada de tratamiento del proyecto, otros sectores acusan a la central de impulsar un paro “light”, sin la combatividad necesaria frente al Ejecutivo.
Dirigentes como Rodolfo Aguiar, de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), cuestionaron duramente a la CGT por no llevar adelante una movilización activa, y remarcaron la necesidad de “crear un clima de mayor hostilidad” hacia los legisladores que deberán votar la iniciativa en la Cámara de Diputados.
El escenario sindical se enmarca en un clima general de rechazo hacia la propuesta oficialista, que ya generó protestas masivas, enfrentamientos con fuerzas de seguridad y acusaciones cruzadas.
El Gobierno nacional, por su parte, confirmó que difundirá denuncias contra manifestantes involucrados en los incidentes de la marcha anterior, al punto de anunciar acciones legales que incluyen cargos por “terrorismo” contra algunos participantes.
Además, los sectores combativos convocantes agrupados en el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), Libres del Sur, Barrios de Pie y otras organizaciones sociales también adelantaron su presencia en la Plaza del Congreso, sumando diversidad política a las protestas.
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