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El Gobierno de Javier Milei celebró en la madrugada de este jueves la aprobación de la reforma laboral en una maratónica sesión del Senado que incluyó intensas negociaciones con la oposición dialoguista y modificaciones de último momento que se sumaron durante el debate en el recinto.
La propuesta, que quedó con 213 artículos, cosechó 42 votos a favor en la general y 30 en contra. El oficialismo tuvo el acompañamiento del PRO, la UCR, Provincias Unidas como así también aquellos legisladores que responden a los gobernadores de Salta, Misiones, Neuquén y Tucumán.
En los palcos del Senado estuvieron para los festejos la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, junto al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el ministro del Interior, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo "Lule" Menem,
En tanto, el peronismo, que se encuentra sumergido en una tensa disputa interna, se mostró homogéneo a la hora de la votación ya que los 5 legisladores de Convicción Federal rechazaron la propuesta junto a los representantes del bloque Justicialista que comanda José Mayans. Tampoco acompañaron al oficialismo los santacruceños José Carambia y Natalia Gadano.
Ahora, la propuesta será girada a Diputados, donde el oficialismo proyecta tratarla en comisión la próxima semana, después de los feriados por Carnaval, para llevarlo al recinto el 25 de febrero y la propuesta quede sancionada para el 1ro. de marzo cuando Javier Milei dejará inaugurado el período ordinario.
Lo cierto es que para conseguir la media sanción del Senado, el Gobierno tuvo que hacer modificaciones hasta último momento. Incluso, el ministro del Interior tuvo que ir al Congreso para convencer a un grupo de senadores aliados que no estaban decidido a votar la propuesta.
Se reunió con el gobernador de Neuquén, Rolando "Rolo" Figueroa para conseguir el voto de Julieta Corroza, quien estuvo ausente en las últimas reuniones convocadas por Bullrich para afinar la propuesta. Aunque Santilli no pudo convencer a la salteña Flavia Royón para acompañe la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL).
A la senadora que responde al gobernador Gustavo Sáenz no le parecía correcto "socializar el riesgo empresario, o que sean los jubilados o el Estado quienes paguemos las indemnizaciones del sector privado". Este artículo tampoco tendría los votos de la cordobesa Alejandra Vigo, ni el radical Maximiliano Abad.
Según lo acordado entre el oficialismo y la oposición, el fondo será conformado con un 3,5% de las retenciones de la ANSES, el 1% será para las grandes empresas mientras que las pymes recibirán el 2,5 %. Estas categorías podrá llegar a 1,5% para las grandes y al 3% para las pequeñas empresas con un mecanismo de control del Congreso.
Además, en una controvertida jugada que provocó que se vuelva a tensar la relación entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y la jefa del oficialismo, Patricia Bullrich, se incluyó como un anexo en el texto de la ley el convenio de traspaso del fuero nacional laboral al ámbito de la ciudad de Buenos Aires.
La senadora declaró que la vicepresidenta no quería que se incluya en el debate, pero en realidad Villarruel había advertido que la propuesta podría hacer caer la reforma porque el pase de la justicia laboral tendría que salir por una ley separada y consecuencia quedaría para el período ordinario que se inicia en marzo.
Otro de los ejes de conflicto fue la modificación del artículo que habilitaba que los salarios pudieran acreditarse a través de las billeteras virtuales. El PRO reclamó que mantenga la reforma bajo el argumento de que "cada trabajador tiene que elegir cómo cobrar su sueldo”.
Pero, en este caso, la presión del macrismo no prosperó y en consecuencia se mantiene el sistema bancarizado porque según explicaron desde el oficialismo, las billeteras no ofrecen garantías para el pago de los sueldos, mientras que los bancos tienen el respaldo del Banco Central.
Entre los cambios que se incluyeron a último momento también se eliminó del proyecto el plazo de 2 años para los aportes solidarios obligatorios aunque se mantuvo la condición de que no podrán superar el 0,5% para las cámaras empresariales, ni el 2 % para los gremios.
En el recinto, el jefe de la bancada macrista, Martín Goerling, salió a cruzar al oficialismo por las concesiones que se hicieron a los gremios y las cámaras empresariales al mantener los aportes solidarios. "Una mayoría no quiere que les descuenten compulsivamente para que vayan a cajas", remarcó el misionero anticipando más tensión para la votación en particular.
En otro orden se ratificó la prelación de un convenio menor sobre uno mayor y los acuerdos por empresa se imponen al nacional, se mantuvo que para las indemnizaciones se toma la mejor remuneración mensual, excluyendo horas extras, aguinaldo y vacaciones. Además se incorpora el pago en 6 cuotas de las sentencias para grandes empresas y 12 para PYMES.
Durante el debate, la propuesta fue defendida por Juan Cruz Godoy (Chaco) y Bruno Olivera (San Juan), los cuadros jóvenes de La Libertad Avanza, que Karina Milei quiere instalar en el Congreso como sus alfiles y referentes en sus provincias.
El peronismo, que no participó en el debate en comisión en protesta por la distribución de los lugares, optó por un discurso de barricada descalificando la propuesta, calificándola como inconstitucional y coincidiendo que no va a generar empleo.
Frente al Congreso hubo protesta convocada por la CGT y otras organizaciones políticas que terminó con incidentes. Hubo heridos y detenidos.
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