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En 2025 Argentina consolidó su rol de proveedor de yerba mate a nivel mundial. Según las estadísticas del Instituto Nacional de la Yerba Mate INYM), el año pasado salieron hacia los mercados externos 57.980.912 kilos, una cantidad nunca antes lograda y con un crecimiento interanual inédito: 32,2%.
Las exportaciones del oro verde generó un ingreso de divisas superior a los 112 millones de dólares y trajo algo de alivio a una economía que viene golpeada por la sobreproducción de materia prima y el derrumbe de los precios a causa de la desregulación del mercado que impulsó el Gobierno Nacional hace poco más de dos años.
El mercado externo es dominado por el Grupo Kabour, que tiene su sede en la ciudad de Andresito y se quedó con un tercio de los despachos, principalmente al mercado sirio, el de mayor demanda a nivel global.
Otro de los grandes jugadores en el comercio exterior de la yerba es La Cachuera (Grupo Amanda). Esa firma del sur de Misiones envió poco más de 17 millones de kilos.
El podio lo cierra la Cooperativa de Productores de Yerba Mate Santo Pipó (Piporé), con poco más de ocho millones de kilos comercializados a nivel mundial.
Los despachos de estas tres firmas equivalen a tres de cada cuatro kilos de yerba mate que salieron hacia el mercado externo.
Más relegadas en volúmenes quedaron Las Marías, de Corrientes, con un 8,57% del total; y la Cooperativa Agrícola de la Colonia Liebig (Playadito), con apenas el 1,96% del mercado.
El mercado interno también reportó números positivos tras un 2024 para el olvido. Los argentinos demandaron un 3,1% más de yerba. Así, los materos pasaron de consumir 258,7 millones de kilos a 266,7 millones de kilos a lo largo del año pasado.
Si bien hubo una recuperación, los volúmenes comercializados quedaron por debajo de las ventas de 2024, o de los 282 millones de kilos de 2021. Si se toman las estadísticas de consumo interno de la última década, 2025 se ubica en el sexto lugar, superando únicamente lo vendido entre 2015 y 2018.
En cuanto a la producción primaria, tras el récord de hoja verde de 2024 con casi mil millones de kilos, el año pasado hubo una disminución porque muchos productores decidieron no cosechar debido a los bajos precios. El 2025 cerró con 889,2 millones de kilos, cifras similares a las registradas en 2021 y 2022.
Pese a la disminución de la oferta de materia prima, a lo largo de 2025 los precios que recibieron los productores yerbateros no dejaron de caer; y los plazos de pago se extendieron hasta los 180 días.
La crisis del sector yerbatero ya comenzó a golpear a los secaderos: una gran cantidad de establecimientos procesadores de hoja verde no pudieron afrontar el pago de los cheques que habían entregado a los productores.
Los yerbateros insisten con la necesidad de volver a regular el mercado y establecer precios de referencia para la hoja verde y la canchada (yerba seca, sin molienda), tal como sucedió hasta fines de 2023, marcando dos décadas de crecimiento para el sector.
Un informe de Coninagro reveló el deterioro que sufrió la economía yerbatera en el último lustro. En cinco años “el poder de compra de la yerba mate muestra un deterioro acumulado cercano al 40%, reflejando una pérdida estructural de competitividad. En ese período, en promedio se necesitaron 1,6 toneladas de hoja verde para pagar el salario de un trabajador, lo que implica una caída del poder de compra del 43%. En transporte, la relación histórica indica una pérdida del 34%, mientras que frente a fertilizantes la caída alcanza el 36%”.
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