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Lo raro es vivir

hace 14 horas en clarin.com por Clarin.com - Home

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Lo raro es vivir

Marta es profesora de gimnasia; Antonio, cocinero y su pareja ya no funciona. Cuando él la deja, ella se reaprende en esa distancia. Todo lo que nos cuente Isabel Coixet sobre los protagonistas de “Tres adioses”, su nuevo filme basado en dos cuentos de Michela Murgia, tendrá Roma por escenario, pero no la ciudad eterna y monumental sino la que recorre Antonio en moto, la que Marta camina (impecables, Elio Germano y Alba Rohrwacher): una metrópoli a pie de calle, más humana, carnal, que se puede apresar en las heladerías.

Coixet admite haber puesto mucho suyo en la película, que acaba de estrenarse en España: los diálogos que Marta mantiene con la figura de cartón de Jirko, un cantante de K-pop que encuentra en la vereda, por ejemplo, se inspiran en los que la propia directora sostiene habitualmente en su despacho con una silueta tamaño natural de la cineasta Agnès Varda. En uno y otro caso esas conversaciones operan como un dispositivo para testear ideas e imaginar réplicas; ponen en acción el anhelo del interlocutor perdido.

Frente a los espectadores que se preguntan si "Tres adioses" cierra un ciclo iniciado con “Mi vida sin mí”, Coixet ha comentado que no le obsesiona la muerte sino cómo vivimos, transidos por angustias que merecerían dejarse de lado ante la fugacidad de todo. La historia de Marta, herida por un diagnóstico rapaz, vuelve a jugar esa partida en pantalla. “Tú todavía tienes tiempo”, recuerda una y otra vez. Lo raro, lo extraordinario, es vivir.

Así como se cuelan los ruidos de la urbe en la peli, la directora utiliza lo no planeado (un abrazo visceral nunca ensayado, metáfora del adiós inapelable; un perrito que se cruza ante Marta y su hermana y queda en el corte final) para hacerle sitio a la vida inesperada en el guion.

El deseo, la enfermedad, los amigos, el amor, las carcajadas, los espejos, la comida juegan papeles poliédricos en el misterio de la cotidianeidad y se esmeran en alertarnos acerca de que incluso lo peor que experimentamos forma parte de ese regalo intenso y gratuito.

La película logra transmitirlo con maestría en imágenes que no se lo proponen (la prehistoria amorosa de Antonio y Marta, filmada como falso documental, por caso). Pierde toque, como las moralejas, cuando cede al énfasis. “Disfruta, es más tarde de lo que crees”, parece decirnos Coixet. No es mal mantra para tamizar empeños y despedidas.

Raquel Garzón

Periodista y poeta, construyó una carrera a ambos lados del Atlántico. Es autora de cinco libros de poemas, entre ellos, "Riesgos de la noche" y "Monstruos privados", ambos publicados por Alción. [email protected]

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