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Los 90 están de regreso, el debate de aquellos años también y China marca la diferencia

hace 10 horas en clarin.com por Clarin.com - Home

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Los 90 están de regreso, el debate de aquellos años también y China marca la diferencia

En su reciente libro Back to the 90's, la economista Marina Dal Poggetto y el politólogo Daniel Kerner desarrollan los parecidos y, sobre todo, las diferencias que caracterizan la Argentina de hoy con la del modelo de convertibilidad de Menem y Cavallo. Aquella fórmula de tipo de cambio fijo y bajo, inflación de un dígito anual, apertura comercial irrestricta y alineamiento internacional con las potencias de Occidente parece ser el “aspiracional” del modelo político que hoy encabeza Javier Milei y que tuvo su ratificación en las urnas en octubre.

¿Cómo se llegó a lo que los autores denominan ese loop? “A diferencia de Argentina, hoy la mayor parte de los países, incluso muchos de nuestros vecinos, que aprovecharon el ciclo favorable de los 2000 para terminar de construir sus monedas, tienen la inflación bajo control, mercados de capitales más profundos y han logrado suavizar los ciclos económicos. Eso mismo ocurrió con Europa del Este e incluso con buena parte del universo de países emergentes (p.20)”.

Portada del libro "Back to the 90's", de Marina Dal Poggetto y Daniel Kerner

Para Dante Sica, exministro de Industria del gobierno de Macri, ahí radica la principal dificultad que enfrenta hoy la industria local para hacer frente a la apertura importadora, la falta de un mercado de capitales.

“Estamos en un proceso de transición, la economía va a encontrar un nuevo equilibrio”, aseguró Sica. “¿Por qué en la Argentina es más difícil? Porque en otros países las empresas van al banco y les financian los cambios que necesitan para reconvertirse. Acá en cambio tienen que autofinanciarse: la pyme arriesga su capital y la empresa grande con suerte consigue financiamiento de su casa matriz. Por eso es más lento todo”.

Para Dal Poggetto y Kerner, que la Argentina haya desaprovechado aquellas posibilidades en las últimas dos décadas no sería motivo suficiente para retomar el modelo noventista: “El análisis de los noventa puede ayudar a entender que no es necesario reinventar la rueda. La trágica historia del fracaso argentino debería dejar claro que buscar soluciones sui generis y que ya fracasaron en el pasado no es la mejor opción”.

Carlos Pérez, director de la Fundación Capital, coincidió en que hay un “revival” de los años 90, pero marcó una diferencia con las causas que hicieron naufragar aquel modelo de estabilización luego de una década. “En aquella época la política mandaba y había déficit fiscal que se financiaba con deuda, que finalmente fue la que hizo fracasar aquel modelo. La premisa actual es conseguir déficit cero y esa es una diferencia importante”.

¿La actividad productiva es el pato de la boda de este revival noventoso? Treinta años atrás, todas las denominadas industrias “sensibles” se achicaron a niveles mínimos y muchos de aquellos industriales textiles, jugueteros o del calzado (por citar solo algunos sectores) aprovecharon su cadena de distribución para reconvertirse como importadores. Otros encontraron nichos donde la oferta importada no tenía cabida. “No habrá desaparición de la industria, sí habrá concentración”, pronosticó Sica.

Pero hace treinta años China solo jugaba en el terreno de los productos baratos y de los segmentos más bajos en cuanto a calidad. Hoy la oferta china barre prácticamente en la totalidad de productos industrializados y también (esa es la novedad) en todos los segmentos de calidad. En los autos, China directamente pasó a liderar todo lo que tiene que ver con la tecnología de punta en vehículos eléctricos. La industria local, aunque contara con un mercado de capitales más desarrollado, poco puede hacer contra ese tipo de competencia, que además es denunciada por colocar sus productos en el exterior por debajo de su precio de costo.

Los ejecutivos de las automotrices instaladas en la Argentina y que ahora ven a las chinas como una amenaza se cuidan por ahora de mencionar la palabra dumping. Otros actores lo plantean sin vueltas.

“El freno a la exportación de acero chino de manera directa o indirecta (hacia EE.UU. y Europa) está provocando un desvío de excedentes comerciales a precios de dumping hacia países relativamente más abiertos, como es hoy la Argentina”, dijo esta semana Paolo Rocca, el líder de Techint.

El viernes la Federación Textil —otro blanco reciente del Gobierno— usó un argumento similar: “Más del 70% de las importaciones ingresan a valores significativamente inferiores a los antecedentes del sector, en muchos casos sin cubrir siquiera el costo de la principal materia prima”.

“En los 90 la Argentina avanzó en esta dirección, pero China estaba recién comenzando su despliegue exportador industrial”, apuntó Jorge Vasconcelos, del Ieral.

Luis Ceriotto

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