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Axel Kicillof, lo ha dicho él muchas veces, nunca se peleará con Cristina. El gobernador estará siempre agradecido por el impulso que le dio la expresidenta a su carrera política. Durante años, se especuló con que ella lo prefería incluso por encima de su hijo de sangre, Máximo, como sucesor. Esa idea se terminó de esfumar el año pasado, cuando los Kirchner operaron en tándem para desgastarlo.
Pero la fidelidad de Kicillof con su madre política tuvo un quiebre en 2025, cuando el gobernador desoyó sus consejos (antes órdenes) y decidió separar la elección local bonaerense. Ahora, su consagración como nuevo presidente del PJ provincial tiene un dato central, corroborado por Clarín: no hubo llamada a la exmandataria.
La relación entre ambos está hoy, quizás, en su peor momento; el de la no relación.
Como ocurrió con la decisión de separar el comicio de septiembre, Kicillof hizo valer su mayor peso interno. Básicamente, el apoyo de la mayoría de los intendentes de la Provincia. Como contó Clarín, Máximo vio la diferencia de fuerzas y tuvo que ceder. Primero, fiel a sus modos, hizo trascender un jueves a la noche que estaba dispuesto a que el gobernador asuma la titularidad del partido.
Kicillof lo ninguneó: si no había oferta formal, él no tomaría ninguna decisión. Y más: para asumir, requería alineamiento interno y garantías de que La Cámpora no lo traicionaría más adelante. La desconfianza con la agrupación de exjóvenes es total. Por eso, el gobernador intentó acotar a Máximo todo lo que pudo. ¿Le alcanzará?
El hijo de Cristina ocupará el cargo que tenía Fernando Espinoza, el barón matancero, como titular del Congreso partidario. Es el organismo encargado de las alianzas electorales. ¿Desde allí podrá condicionar al gobernador para 2027? La Cámpora dice que sí. Cerca de Kicillof responden que no: "El Congreso no puede tomar decisiones que no pasen por el Consejo. Y el Consejo es el Presidente (Kicillof)".
El gobernador, según explicó un funcionario a Clarín, considera "muy importante" este paso interno, de cara a la pelea central por la presidencia nacional en 2027. Detalle: en el mensaje de whatsapp el "MUY" está en mayúscula. La misma fuente confirmó que la idea para ese armado es ampliarse por fuera del PJ bonaerense.
Acaso para guardar las formas, el comunicado para informar la nueva conformación de la cúpula partidaria se repartió primero desde usinas camporistas, cercanas a Máximo y a la intendenta de Quilmes, la fitness Mayra Mendoza. Pero el texto del documento también tiene señales kicillofistas.
Arranca con una durísima crítica al modelo de Javier Milei, y enseguida contrapone: "La provincia de Buenos Aires se ha convertido en el principal dique de contención. El gobierno provincial asumió la responsabilidad de ser red y escudo: sosteniendo derechos, trabajo, producción, salud, educación y obra pública allí donde el Estado nacional deserta, y defendiendo a millones de bonaerenses del impacto del modelo de exclusión que impulsa el presidente".
Más sintomático aún, reivindica la idea de desdoblar la elección el año pasado. Dice así:
"En septiembre pasado, el peronismo de la provincia de Buenos Aires demostró algo fundamental: a esta derecha se le puede ganar. Esa victoria no fue solo electoral, sino política. Mostró que hay otro camino posible, basado en la gestión, la cercanía con la gente y la defensa del trabajo, la producción y la justicia social. Hoy, esa experiencia debe proyectarse y fortalecerse".
El gobernador no sólo se quedó para sí la presidencia del partido sino que como vice primera está Verónica Magario, la baronesa matancera, su número dos en la gestión bonaerense y quien fue la primera candidata propuesta por el Movimiento Derecho al Futuro para suceder a Máximo.
Como vice segundo está Federico Otermín, intendente de Lomas de Zamora, y a quien ofrecía La Cámpora en un momento como prenda de unidad. Habrá que seguir con atención los movimientos del sucesor de Martín Insaurralde: si bien siempre se lo dio pegado al camporismo, hay quienes hoy lo ubican en un punto medio.
"Esto fue un acuerdo de unidad. Fede trabajó mucho para que eso suceda y consolidó un vínculo con Cristina y con Axel muy fuerte", señaló a Clarín una fuente partidaria.
También, claro, habrá que seguir los movimientos de Sergio Massa, que no participó formalmente de estas negociaciones porque él conduce el Frente Renovador. Es el partido que fundó hace más de 10 años, cuando prometía acabar con los "ñoquis de La Cámpora".
La imposición interna de Kicillof en el peronismo refleja, a su modo, cómo los ve la opinión pública a él y los principales referentes del PJ. La diferencia con Máximo Kirchner fue y es notable. El gobernador está entre los dirigentes con mejor imagen en la Provincia y lo del diputado nunca salió del reprobado/aplazado.
Incluso, en los últimos años, Kicillof dio un paso más en las encuestas, siempre pensando en el campo opositor PJ-K. En muchos de esos sondeos de imagen, la superó a Cristina. Así, pasó de ser el dirigente que mejor capitalizaba el apoyo a la expresidenta a ampliar (un poco) esa base.
También el gobernador le gana a veces a al exmandataria en otro ranking muy importante: el del liderazgo opositor. Con una mancha que cubre a todos: estas tablas suelen tener porcentajes muy altos (en algunas oportunidades, los más altos) de respuestas negativas como "nadie" o "ninguno".
Estos números, sin embargo, sólo le alcanzan a Kicillof para posicionarse como un candidato opositor competitivo en Provincia. Así lo demostró en dos elecciones. Sin embargo, las cifras en el resto del país, al menos hoy y frente a Milei, lo condicionan.
Clarín publicó días atrás un informe muy completo que comparaba las imágenes del gobernador y el Presidente en las 24 provincias. Milei se imponía en 21. A favor de Kicillof, él ganaba en Buenos Aires, donde se concentra casi el 40% del total de electores el país. Pero esa victoria parcial de local no lograba compensar derrotas durísimas en otros distritos clave.
Como Cristina, Kicillof tiene un rechazo altísimo, por encima del 70%, en provincias como Córdoba y Santa Fe. Un alambre que va a tener que romper si quiere ser competitivo en 2027.
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