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Una vez más, Javier Milei importa una fórmula de Donald Trump y crea una oficina digital para vigilar y señalar al periodismo. La nueva cuenta de X de la Presidencia, bautizada "Oficina de Respuesta Oficial", guarda una similitud casi exacta con la estructura utilizada en Washington: misma estrategia, mismo nombre, misma guerra contra los medios.
La política comunicacional del Gobierno imita a la de la Casa Blanca sin disimulo ni originalidad tanto en la estética como en las decisiones. Milei, como Trump, querella a periodistas y medios y, aunque se propone destruir o achicar el Estado, destina recursos para fiscalizar la información pública.
Recientemente Trump llamó “cerdita” a una periodista acreditada en la Casa Blanca. Milei nunca dio una conferencia de prensa, pero utiliza sus redes para insultar a editorialistas o dueños de medios o cronistas, como también a dirigentes opositores de todo el espectro político, incluso a los más institucionalistas que ahora guardan silencio.
El mandatario estadounidense, a través de sus delegados, revocó la acreditación para periodistas de medios tradicionales, Milei hizo lo mismo. Trump acreditó a influencers digitales que lo veneran para que hagan preguntas en conferencias de prensa y hasta hostiguen al resto de los acreditados. Milei también.
Por caso, uno de los medios nuevos autorizados por la Casa Blanca, el podcast Ruthless, preguntó a la secretaria de prensa republicana Karoline Leavitt si los periodistas que cuestionaban la política migratoria estaban “fuera de onda”. En la Argentina, el acreditado y nuevo accionista de la Derecha Diario, Javier Negre, también interpeló al entonces vocero Adorni por las preguntas de sus colegas. Negre pudo acreditarse tiempo después en Washington, a pesar de haber sido procesado penalmente en España por difundir información falsa.
El ex secretario de comunicación de George W. Bush, Ari Fleischer, reclamó un cambio para las acreditaciones en la Casa Blanca. "Es hora de adaptar esa sala de prensa a la forma en que los lectores y espectadores consumen las noticias en 2025. Ya no se informan por el Washington Post, el New York Times ni las tres cadenas. Se informan por (innumerables) fuentes", sostuvo.
Antes de convertirse en jefe de Gabinete, Adorni había hecho lo mismo mediante la resolución 1319/2025, que le otorga la facultad de revocar la acreditación de medios y periodistas si considera que cometen una falta grave, aunque la norma nunca especifica en qué consiste dicha falta. “¿Por qué tenemos que soportar la mentira? La mentira no la vamos a tolerar nunca (...) Vamos a hacer que estar en la sala de conferencia sea un privilegio y que sea un privilegio ser medios acreditados en la Casa Rosada”, dijo en una entrevista, meses antes de esa polémica resolución. La autoridad moral del funcionario parece relativa si se tiene en cuenta que AFP Factual -el servicio de verificación de noticias de la agencia periodística más grande del mundo- concluyó que el funcionario había difundido repetidamente información falsa en Facebook que nunca borró de la red social. Eso no impidió que el ex vocero protagonizara Fake, 7, 8 en 2025 un envío en YouTube para desenmascarar supuestas noticias falsas de los medios.
En Washington, Leavitt protagoniza duros cruces con periodistas a las que responde con ironías que después edita y viraliza en TikTok. La cuenta oficial argentina de la vocería presidencial en redes utiliza las mismas tácticas.
No sería de extrañar que otras dependencias públicas del Gobierno creen sus propias cuentas para “desmentir” informaciones referidas a sus Carteras. El departamento de Defensa de los Estados Unidos fue la primera en imitar a la Casa Blanca.
Varios miembros del gabinete de Milei se apuraron en replicar la noticia de la nueva cuenta en X. “Excelente iniciativa”, celebró el ministro de Economía Luis Caputo, que esta semana dijo el Gobierno nunca había consensuado la decisión de avanzar con un nuevo sistema para medir la inflación, aunque en el Presupuesto y también en el último informe de Política Monetaria del Banco Central, que preside su ex socio Santiago Bausili lo desmienten. Casi todos los ministros lo imitaron. La ministra de Capital Humano prometió querellar a medios y periodistas que difundan información falsa que la involucre.
El Presidente había iniciado 2025 con una definición calculada contra la prensa. “No odiamos lo suficiente a los periodistas”, decía. Todavía hoy mantiene fijado un tuit contra Clarín: un detalle que explica que este medio haya sido el primero en ser evaluado por la nueva cuenta de verificación oficial. Ahora promete desenmascarar supuestas mentiras de los medios.
La interna silenciada del Gobierno entre los funcionarios que responden a Karina Milei y a Santiago Caputo se desvanece cuando el Presidente ataca al periodismo. La nueva dependencia estará a cargo de Juan Carreira, el director de comunicación digital del Gobierno, que en X se sigue haciendo llamar Juan Doe, e insulta a periodistas y opositores. Miembro fundador de la Derecha Diario, responde políticamente a Caputo, pero en los papeles depende de la secretaría de Comunicación que controla Adorni, principal alfil en el organigrama de la hermana del mandatario.
La mímesis entre el discurso de la militancia y dirigencia trumpista y la libertaria incluye estrategias y nombres. El ex asesor de Trump Steve Bannon devenido en podcaster defiende la idea de que las respuestas rápidas del mandatario estadounidense y de la Casa Blanca en redes son distintas a otras. “Las comunicaciones de respuesta rápida suelen ser defensivas. Son ofensas todo el tiempo”, dijo en un artículo citado por The Washington Post.
Bannon, un ingeniero del caos como le gusta pensarse también al asistente Caputo, es un habitual animador de la Convención Política Acción Conservadora (CPAC) donde Milei y Trump ya coincidieron junto a otros líderes de extrema derecha que atacan a la prensa como el húngaro Viktor Orban o el hijo de Jair Bolsonaro.
Horas antes de celebrar la iniciativa presidencial en X, el diputado libertario bonaerense Agustín Romo, que pasa horas en el Salón Martín Fierro del la Casa Rosada, donde trabajan Caputo y Carreira, se fotografió en los Estados Unidos junto a Daniel Parisini -el Gordo Dan- con Roger Stone. Se trata del un ex asesor de Trump y de otros mandatarios republicanos, famoso por sus teorías conspirativas y declarado culpable en 2019 de 7 delitos graves como mentirle Congreso, obstruir la Justicia y manipular testigos falsos en la investigación por la injerencia rusa en las elecciones de 2016 que ganó Trump, quien terminó por indultarlo.
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